Dolor

« Volver a Pipeline

extensión RTX

Dolor asociado con la artritis de la rodilla

Dolor asociado con el cáncer terminal

RTX (resiniferatoxina) es una molécula de intervención neural única que es altamente selectiva y se puede aplicar de forma periférica (p. ej., bloqueo nervioso, intraarticular) o central (p. ej., epidural), para controlar el dolor crónico en múltiples afecciones, incluidas la artritis y el cáncer.

RTX tiene el potencial de ser el primer fármaco de su clase que aborda el dolor actualmente intratable de una manera novedosa y única, al actuar sobre los nervios responsables de la transmisión de la señal del dolor debilitante crónico.

RTX se une fuertemente a los receptores TRPV1 y fuerza la apertura de los canales de calcio ubicados en el extremo terminal del nervio o el soma de la neurona (dependiendo de la vía de administración). Esto, a su vez, genera un flujo de entrada de cationes lento y sostenido que conduce rápidamente a la eliminación de células positivas para TRPV1.

RTX interactúa directamente con las células nerviosas aferentes sin afectar sensaciones como el tacto, la presión, el dolor punzante agudo, el sentido de la vibración o la función de coordinación muscular.

La administración en la terminación nerviosa periférica da como resultado un efecto temporal sostenido para tratar el dolor asociado con artritis de la rodilla.

RTX puede ayudar potencialmente a los pacientes con dolor de cáncer terminal, después de una sola inyección epidural, bloqueando permanentemente la transmisión de la señal de dolor desde el tejido tumoral hasta el ganglio de la raíz dorsal (GRD) en la médula espinal, sin los efectos secundarios indeseables asociados con dosis altas y repetidas de opioides. Si los opioides siguen siendo parte del arsenal terapéutico para estos pacientes, RTX tiene el potencial de reducir significativamente la cantidad y la frecuencia del uso de opioides.

La Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. le otorgó a RTX el estado de medicamento huérfano para el tratamiento de enfermedades en etapa terminal, incluido el dolor por cáncer intratable.

Sorrento completó con éxito un ensayo clínico de prueba de concepto de Fase Ib positivo con los Institutos Nacionales de Salud en virtud de un Acuerdo de Investigación y Desarrollo Cooperativo (CRADA) que mostró una mejora del dolor y una reducción del consumo de opioides después de la administración intratecal (directamente en el espacio de la médula espinal).

La compañía ha iniciado estudios fundamentales y apunta a una presentación de NDA en 2024.